Por: Leovigildo González
Vaya cinismo de la legisladora Yarabí Ávila, quien a seis días de que culmine la Legislatura renuncia a la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Ávila nunca fue priísta, aprovechó la coyuntura para colarse y pedir una diputación plurinominal para luego traicionar al PRI y apoyar al morenista Alfredo Ramírez Bedolla.
Hoy, Yarabí es parte del equipo de transición del Gobernador electo, y tal vez, tenga un puesto en la próxima administración morenista, si, ¿pero a qué costo?.




