Pocos quieren trabajar en el Gobierno de AMLO

Por Redacción.

La “austeridad republicana” es uno de los ejes centrales del gobierno próximo encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Dicho plan es, entre otras cosas, disminuir el salario de los altos funcionarios, comenzando por el presidente.

Esta austeridad es bien vista por la sociedad mexicana que percibe en los políticos mexicanos despilfarro y malos resultados.

Sin embargo, el próximo gobierno federal estaría comenzando a sufrir topes en la pared en este rubro, sin ni siquiera comenzar aún su administración.

Los hombres y mujeres que han recibido ofertas para ser parte del próximo gobierno de López Obrador han rechazado la propuesta debido a los bajos salarios y demás beneficios laborales que serán cancelados, como seguros de vida y de gastos médicos mayores.

Así lo ha asegurado el periodista Ricardo Riva Palacio en su columna “Estrictamente Personal”.

Los principales hombres y mujeres que han rechazado las propuestas del equipo de Andrés Manuel provienen del sector privado.

Tal es el caso del próximo titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Carlos Urzúa, quien recibió negativas de parte de gente de su confianza para formar parte de la dependencia federal.

En algunos casos, los rechazadores han asegurado que el salario ofrecido apenas llegaba a ser el 10% de los que obtiene como consultor privado.

Caso similar el de Gerardo Esquivel, futuro subsecretario de Egresos, quien no encuentra al próximo titular de los bancos de desarrollo debido a las precarias condiciones laborales.

A estos habría que sumarles quienes ya han renunciado al gobierno federal, aunque falten varias semanas para el cambio de administración.

Por ejemplo, el que ya rechazó continuar en el próximo gobierno es el titular de la Secretaría de Economía (SE), Ildefonso Guajardo, quien es visto por el equipo de López Obrador como el gran negociador del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Guajardo se llenó de elogios y fue aplaudido durante la reunión de “Los 300 líderes”. Entre aquellos que lo felicitaron destacan Alfonso Romo y Olga Sánchez Cordero, próximos titulares de la Oficina de Presidencia y Secretaría de Gobernación (Segob).

El Banco de México (Banxico) y Petróleos Mexicanos (Pemex) se encuentran en la misma situación.

En Banxico hay al menos 300 funcionarios, entre ellos 12 vicegobernadores, que están considerando retirarse de esa institución.

Entre ellos se encuentra Lorenza Martínez, la directora del Sistema de Pagos y Servicios Corporativos de Banxico, quien pospuso su renuncia tras los ataques cibernéticos a los bancos privados.

Martínez detectó los ataques de hackers antes que nadie, lo cual habría provocado pérdidas incalculables de no haberse atendido el problema.

En cuando a Pemex, cuatro altos funcionarios pretender dejar la paraestatal, junto más de funcionarios menores.

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