México: la utopía que soñamos.

Columna de opinión

Por: Alejandro Meza

Solamente faltan 86 días para que Andrés Manuel asuma sus funciones como presidente legítimo de nuestro país y los mexicanos esperamos ansiosos la consumación final de la esperada democracia. La Cámara Federal de Diputados y el Senado de la República ya se encuentran instaladas y las legislaturas locales harán lo propio en nueve días. Todo parece caminar viento en popa.

Los ilusos y opositores al nuevo modelo de nación no conciben aun que los resultados del cambio llegarán muy pronto y gradualmente podremos experimentar los beneficios de un gobierno electo por el pueblo, al que habrá que respaldar en sus decisiones legislativas y ejecutivas, que seguramente propiciarán momentos de incomodidad a quienes durante décadas se dedicaron a servirse a manos llenas del patrimonio nacional.

El 1º.-de julio, México inició la 4ª. Transformación histórica y desde ahora tendremos que acostumbrarnos a erradicar las viejas prácticas de la corrupción, pero sobre todo, debemos asumir un rol distinto al paradigma del pasado, empezando por aceptar que ya no somos opositores al gobierno, sino los aliados que hicieron posible la llegada de una ilusión convertida en realidad.
Con el arribo de la izquierda al poder y los conceptos doctrinarios que rigen el pensamiento obradorista, debemos esperar un reposicionamiento del sindicalismo mexicano y por consecuencia lógica, mejores condiciones para la clase trabajadora organizada.

Las muestras fraternas y de coincidencia con la nueva legislatura federal son palpables y a escasos días de asumir las curules, es evidente la apertura mostrada por la vicepresidenta del Congreso de la Unión, Dolores Padierna, que conjuntamente con los diputados Carlos Torres Piña del PRD y Benjamín Vargas del PT atendieron la visita de nuestro Secretario General Eduardo Tena Flores, que en compañía del Secretario de Trabajo y Conflictos Juan Guevara Mendoza, acudieron hasta la Ciudad de México en busca de recursos para el rescate financiero de la UMSNH.

Los sueumistas tenemos grandes expectativas, soportadas en la relevancia que tiene la educación y estamos seguros que esta revolución pacífica consumará la justicia que demandan los trabajadores.
Este mes se agotan los recursos ordinarios en la institución y a partir de octubre no habrá dinero para pagar a los empleados atenemos administrativos y académicos; pero tenemos confianza en la utopía que construimos y muy pronto podremos palpar la realidad de un futuro más digno para todos.

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

¡VIVA ETERNAMENTE EL SUEUM!

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