Por: Editorial
Carolina Rangel, secretaria del Bienestar del Gobierno de Michoacán ha mostrado pocas tablas para estar al frente de la dependencia estatal encargada de combatir la pobreza.
Y es que Rangel parece más interesada en pintar calles con ideología de género que realmente enfocarse en políticas públicas que saquen de la pobreza extrema a los michoacanos.
Bedolla debe ver más allá de que sea un compromiso político el puesto de la secretaria del Bienestar o de que fue escolta del Presidente Andrés Manuel López Obrador, porque los resultados son minions y pobres como la mayoría de michoacanos.
A diferencia del Gobierno de AMLO, en Michoacán no hay políticas públicas fuertes para mitigar la pobreza. El tiempo de «aprendizaje» ha culminado.
Mientras tanto seguirá el #RuidoEnLaRed




