“Este lunes, 14 de febrero, de ninguna manera fue un día del amor en la capital michoacana, más bien fue un día de furia, de coraje e impotencia de los bloqueos y del vandalismo, provocado en importantes vialidades, por las expresiones sociales y sindicales situadas entre las más violentas de la entidad, desde el llamado magisterio democrático, pasando por sus cuadros juveniles: los normalistas, hasta indígenas purépechas, quienes, sin demandas sólidas, siguen haciendo de las suyas sin poder ser contenidos por los entes gubernamentales“:
Samuel Ponce Morales | Acueducto Online.





