Por: Editorial
De cara al cierre del gobierno silvanista, la evaluación de cada una de las piezas del gabinete será obligado para evidenciar a quienes dieron resultados y a aquellos que solamente patearon el bote, y si no pregúntenle a Gilberto Cortés, a quien tuvieron que improvisar como secretario de Desarrollo Social y Humano en la recta final de la administración estatal.
El joven funcionario tuvo la gran oportunidad de mostrar que llegó por su capacidad, pero se distrajo demasiado en las campañas. Se le veía más en actos proselitistas y celebraciones, sin importar que fueran días hábiles, que atendiendo la agenda de política social. Lamentable, porque se esperaba de él un comportamiento profesional, de respeto a la ley, ético, eficaz y de resultados.
En otro ruido, hablaremos de los manejos en uno de los programas estratégicos del gobierno estatal, en donde Cortés soltó los hilos: Palabra de Mujer.
Mientras tanto seguirá el #RuidoEnLaRed




