Fueron dos días de guerra en Salvador Escalante

Por: Leovigildo González

«Había hombres armados rumbo a Ario de Rosales» una mujer escribía a este reportero, todos los que pasaron los vieron, excepto las corporaciones policiales ni militares.

Desde el viernes por la tarde se encontraron, en una zona de alta afluencia turística como es Zirahuén, el pasar de vehículos con gente armada fue la constante durante varias horas.

Así se dieron los primeros enfrentamientos, algunos entre brechas, otros ya muy cerca de los poblados, que desataron al mismo tiempo «narcobloqueos».

El encontronazo entre ambos grupos delincuenciales, dejó un saldo desconocido, solo entre ellos conocen a cabalidad la cantidad de heridos o muertos.

Fueron varias horas de zozobra, para quienes pasaban por el sitio, pero sobretodo para la gente que por ahí vive.

Arribó la Policía Michoacán, la Municipal ya había sido rebasada, también entró la Guardia Nacional y el Ejército.

Un vecino de Opopeo avisó a esta Redacción «huyeron y en su huida se iban disparando».

Hoy, Salvador Escalante está en una tensa calma, hay patrullajes, hay militares, pero también sigue la incertidumbre de que se vuelva a desatar la guerra.



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