Por: Leovigildo González
El Partido de Morena, aún no ha madurado, en menos de 4 años de creación llegó al poder, y logró convertirse en el vehículo para que Andrés Manuel López Obrador llegara a la Presidencia de México.
Hoy, Morena se ha exhibido como una pugna constante, llena de egoísmos, con perfiles que han «brincado» entre partidos políticos, lo que evidentemente les ha restado ideología, para convertirlo en solo un instrumento del poder.
El partido guinda libra una batalla por su dirigencia, pero con miras ya en el 2024, todo lo que suceda el siguiente año en las elecciones, repercutirá en las aspiraciones de quienes quieren llevar las riendas de este país.
El vehículo que llevó a AMLO al poder, ha sufrido varias averías, perdió dirección y se ha vuelto lento, esto a pesar de que tienen absolutamente todo (recursos, apoyo de la gente y simpatías).
Los morenistas siguen pensando como perredistas y/o priístas, además de algunos ex panistas que andan perdidos, la falta de bases e ideología, evidentemente le dan pocos años de vida.
Morena comienza a ser una carga, las confrontaciones han sido desleales, fuertes, pero sobretodo exhibiéndose como solo una herramienta del poder.
Sin duda, después del 2021 veremos si AMLO decide seguir con Morena de su lado, o dejará que sucumba entre sus luchas internas y falta de ideología.




