Dos años del triunfo de AMLO, ¿Y la transformación?

Por: Leovigildo González/ Recuerdos de Reportero

Han pasado dos años de aquel avasallante triunfo de Andrés Manuel López Obrador, y con eso, un arrastre de Morena en gran parte del país, para convertirse en el partido más poderoso del país.

AMLO debía ganar, eso es un hecho, en una democracia como la nuestra era de mucha importancia que el hartazgo a la clase política se llevará a las urnas.

Ese triunfo le dió un respiro al país en busca de una estabilidad política, el coraje de los mexicanos a una clase política alejada de los problemas, se fue a buscar un cambio a través del voto.

Ha funcionado, el Presidente a pesar de tener contrapesos, mantiene aún un gran porcentaje de aceptación, justamente porque mantiene un discurso de esperanza.

Sin embargo, la «transformación» ha sido muy lenta, y esa fue su principal promesa de campaña, la corrupción permanece y ni hablemos de la inseguridad que carcome cualquier discurso triunfalista.

El Presidente pasa por una mala «racha», los resultados de su administración diariamente son criticados, que han comenzado a provocar movimientos como el Frente Nacional Anti- AMLO (Frenaaa), además de que su popularidad ha tenido una considerable merma.

Figuras como Manuel Bartlett, le restan mucho a su discurso de cambio, es una muestra de que lo peor de la política de este país sigue en posiciones de poder, en toma de decisiones.

Han sido dos años también de aprendizajes, decía Hannah Arent, «El revolucionario más radical se convertirá en un conservador el día después de la revolución», en su obra Los Orígenes del Totalitarismo.

Y es que el Presidente, ha mostrado una cara que pocos le conocían, no acepta la crítica, busca la confrontación, se aleja de quienes no coinciden con él, peor aún, la libertad de expresión ha sido golpeada por su administración, cuando él había sido un defensor de este derecho, el poder cambia a las personas y AMLO no ha sido la excepción.

La transformación que prometió, no ha llegado, la corrupción no se ha ido. Sin embargo, los aprendizajes se quedan en una sociedad golpeada por una clase política durante muchos años.