La Belisario Domínguez es para…

Por: Arturo Alejandro Bribiesca Gil

A mis amigos.

Si tienes un amigo en quien no confíes tanto como en ti mismo -había dicho ya Seneca-, o te engañas profundamente o no conoces la fuerza de la verdadera amistad. Examina todas las cosas con tu amigo, pero ante todo examínale a él. Después de la amistad todo se debe creer; antes, todo debe deliberarse. Medita largamente si debes recibir en amistad a alguno, y cuando hayas resuelto hacerlo, recíbele con el corazón abierto, y háblale con tanta confianza como a ti mismo.

Garcilaso de la Vega.

El próximo 30 de agosto vence el plazo que estableció el Senado de la Republica para la presentación de propuestas de candidaturas para la Medalla de Honor «BELISARIO DOMÍNGUEZ», correspondiente al año 2019.

La convocatoria está dirigida a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, a los Poderes Legislativos estatales y el Congreso de la Ciudad de México; a la Suprema Corte de Justicia de la Nación; a las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, a los partidos y asociaciones políticas nacionales; a las organizaciones de la sociedad civil; a las asociaciones de empresarios e investigadores; a los colegios y agrupaciones de profesionistas; a las universidades e instituciones de enseñanza; a los medios de comunicación, y en general a todos los ciudadanos mexicanos.

También señala la convocatoria que todas las postulaciones deberán remitirse a la Mesa Directiva del Senado de la República, ubicada en Paseo de la Reforma No. 135, esq. Insurgentes Centro, Colonia Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, o al correo electrónico medallabelisario@senado.gob.mx, a más tardar el referido 30 de agosto del año en curso. Las postulaciones deben ir acompañada de los datos biográficos del candidato o candidata propuesta, así como las razones por las cuales se le postula.

Como podemos ver, es muy accesible la convocatoria y cualquier persona puede hacer su propuesta, obviamente, para que no sean un chiste, las propuestas deben recaer en hombres y mujeres mexicanos dignos, que, al menos desde nuestro humilde punto de vista, se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra Patria o de la humanidad. Es preciso puntualizar que puede entregarse la medalla de manera póstuma.

Dicho lo anterior, debo platicarles que desde el año pasado, propugno porque se entregue la valiosa medalla, de manera póstuma, a Luis González de Alba, quien falleció el 2 de octubre de 2016, y en vida fue: destacado escritor, columnista, divulgador científico, intelectual, defensor de derechos humanos, incansable luchador por los derechos de la comunidad LGBTT, viajero profesional, orgulloso homosexual, y líder estudiantil del 68 –siendo este último epíteto poco de su agrado–; lo que a mi juicio son elementos suficientes para considerarlo digno de la condecoración instituida en memoria del heroico chiapaneco Belisario Domínguez.

Año con año hare la correspondiente propuesta y tocare el tema en mis opiniones no pedidas –of course, mientras siga con el honor de ser publicado en este y otros distinguidos medios de comunicación–, hasta que se logre el reconocimiento para el ilustre e ilustrado Luis González de Alba. Solo espero no partir antes de que ello suceda.

Ahora, sé, que de llegarse a concretar mi pretensión, no será por lo hecho por un servidor, porque también sé, que el reputado escritor, intelectual y columnista Héctor Aguilar Camín, no descansara hasta lograr el mismo cometido; y como él, espero que más personalidades de renombre, que también creen que Luis González de Alba fue un mexicano distinguido por su ciencia y su virtud en grado eminente, que sirvió ampliamente a la patria, hagan su parte.

En fin, los invito a que se sumen a enviar la propuesta de mi admirado Luis, o si tienen distintas propuestas, las hagan llegar al Senado; de lo que se trata es de acrecentar la participación política y social del mexicano promedio.

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