Por: Editorial
Parece que la jugada de Donald Trump, le está saliendo a la perfección, al convertir a México no solamente en su patrulla fronteriza, ahora también en tercer país seguro prácticamente de facto.
Lo que propone Estados Unidos es que para pedir asilo político en ese país, primero se haga en México.
De igual forma quienes pasen por otro país, no podrían pedir asilo en Estados Unidos, reglas en las que dejaría muy mal parado a México.
Este fin de semana, Trump amenazó con redadas antiinmigrantes las cuales dejaron 20 deportados mexicanos, fue un aviso, de la muestra del poderío estadounidense.
No se lo tomen a mal esto no es NADA PERSONAL




