Por: Editorial
Cada vez es más frecuente la propagación de imágenes que revictimizan a quienes han sufrido algún hecho de violencia, en ese afán por disputarse las audiencias. Eso es grave, y si las víctimas son mujeres y niñas, más grave aún. Son hechos que lastiman y ofenden a la sociedad.
Por ello, un Observatorio de Medios es un instrumento no solamente necesario en cualquier sociedad para promover el respeto a los derechos humanos, sino innovador y acorde a los acuerdos y tratados internacionales que luchan por un entorno libre de violencia.
Será el primero en su tipo a nivel nacional, y el hecho de que cuente con un Consejo Consultivo, conformado por personalidades de reconocida trayectoria y autoridad en el campo de la comunicación, el periodismo, la academia y la sociedad civil organizada, le da mayor solidez.
Mientras tanto seguirá el #RuidoEnLaRed




