De faldas, gansos y problemas

Código Alpha/Santiago Núñez

Durante los últimos días ha causado mucha polémica, la propuesta de la jefe de gobierno de la Ciudad de México para instituir la figura del uniforme neutro dentro de todas las escuelas públicas en la megalópolis de México; lo anterior nos ha dejado ver en un primer lugar los prejuicios, lugares comunes y hasta disparates ideológicos que una gran cantidad de mexicanos todavía propugnan, mientras que por otro lado ha abierto el debate en torno a las nuevas formas que toma el ejercicio del derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Resulta ridículo, preocupante y además increíble leer opiniones de ciudadanos que sin tener la menor idea de la política que se está impulsando, los cuales hablan como si vinieran directamente desde la Edad Media. Peor aún resulta leer a abogados, juristas y analistas con comentarios por demás tendenciosos y alejados de la mínima lógica elemental.

En ese sentido y a título personal, celebro la medida tomada por la jefe de gobierno de la Ciudad de México, puesto que se trata de una medida que coadyuva directa o indirectamente al ejercicio del libre desarrollo de la personalidad de todos los menores y por ende aporta aunque sea en un nivel pequeño, un desarrollo gradual en la tolerancia y cultura de los derechos humanos al interior de las escuelas públicas de la Ciudad de México.

Sin embargo, siendo muy crítico también debo reconocer que la medida implementada por el gobierno capitalino, ha sido exagerada por los propios debatientes públicos y por las áreas encargadas de difusión del gobierno de la Ciudad de México; nos están vendiendo la idea de que con la sola medida automáticamente se resuelven temas tan graves como lo son el acoso escolar, la discriminación hacia mujeres y niñas o la inclusión en los espacios públicos.

La realidad es que en los pocos meses que lleva en el ejercicio del poder, Claudia Sheinbaum solamente ha dejado ver una tremenda improvisación al momento de querer aplicar fórmulas novedosas, diferentes y que en ocasiones rayan también en lo esquizofrénico. Podemos decir que el tema del uniforme neutro fue una puntada con suerte dentro de la compleja y disparatada agenda de reformas y propuestas de políticas que está impulsando la jefe de gobierno. Pues también nos ha regalado perlas de sinrazón como lo es una ilegal y poco práctica propuesta en materia de movilidad que consiste en multar a conductores que circulen solos en su vehículo en ciertas vías confinadas de la Ciudad de México, como parte de lo que ella ha llamado un plan integral de movilidad.

Lo anterior fue dado a conocer hace algunos días como parte de unos supuestos estudios y propuestas a futuro en materia de movilidad para la enorme capital mexicana, situación que también desató todo tipo de polémicas y comentarios encontrados a nivel de la discusión pública. Todo esto demuestra en gran medida una tónica que se ha venido aplicando en prácticamente todos los gobiernos que emanan directamente del grupo de la llamada cuarta transformación: me refiero a la falta de perfiles técnicos, académicos y con un rigor verdaderamente lógico en materia de planeación y gobernanza.

A pesar del cartel y del currículum académico con el que llegó la hoy jefa de gobierno en unas elecciones que ganó con suma facilidad, hoy podemos ver una agenda en materia de transporte, de justicia, de infraestructura, de derechos humanos y a nivel general que carece de rumbo, de sentido y que está sumamente marcada por el talante de la improvisación.

Claro que no debemos cerrarnos a nuevas formas de gobierno y a políticas innovadoras, sin embargo mientras nuestros gobernantes sigan apostándole a tropicalizar modelos que han funcionado en otros sociedades totalmente diferentes, apostándole a las ideas improvisadas, apostándole simplemente a realizar acciones que no tengan los componentes metodológicos y racionales de una política pública, simplemente seguiremos viendo un proyecto de municipios estados y de país que carece de una planeación a mediano y largo plazo.

Bienvenida la propuesta del uniforme neutro, pero tampoco echemos las campanas al vuelo tan rápidamente: para que la Ciudad de México y su gobierno sean verdaderamente modernas e incluyentes todavía quedan muchos rezagos que definitivamente no son propios de un gobierno y de una ciudad que respetan los derechos humanos, me refiero a los asaltos en el transporte público, a la bajísima calidad del aire en la capital, a caótico sistema de transporte público e incluso a temas tan fundamentales como el acceso al agua, que son más propios de una capital africana subsahariana que de una metrópolis moderna e incluyente como lo ha vendido Claudia Sheinbaum…

Sergio Santiago Núñez Galindo
Abogado y consultor.
Candidato a especialista en seguridad nacional.
santiagonunez@alphaconsultores.com.mx

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