John Wick. Capítulo 3. Parabellum. Una joya de acción

Por: Marco Tavira

Título: John Wick 3. Parabellum.
Director: Chad Stahelski
Actores: Keanu Reeves, Halle Berry, Jerome Flynn, Angélica Houston.
Año: 2019

Antes de destacar los aciertos de John Wick, chapter 3, Parabellum, que son suficientes para considerarla una excelsa película de acción, puntualizaremos el principal motivo de su éxito: Keanu Reeves.

El carisma, presencia y encanto de Reeves desbordan la pantalla; quizás la crítica y el público no lo reconozca como un gran actor, y en sus actuaciones en otros filmes veamos sus mismos gestos una y otra vez, pero hablamos de una leyenda contemporánea que ha sido protagonista de clásicos como la trilogía de Matrix, de la taquillera Speed (Máxima velocidad), o el inolvidable thriller policial sobre una banda de surfistas criminales: Punto de quiebra, donde interpreta la némesis del desaparecido Patrick Swayze.

Keanu Reeves es pues una de las últimas grandes estrellas del cine mundial que ha hecho crecer su mito gracias a un discreto manejo de información sobre su vida privada.

Hoy, con John Wick, Parabellum, Reeves se consolida y posiciona como la más importante estrella del cine de acción, y hablando de su performance en esta película, merece un reconocimiento especial (aunque evidentemente no lo tomarán en cuenta para premios como el Oscar o el Golden Globe) por el sorprendente trabajo físico y coreógrafico que realiza en ella, con incesantes secuencias de acción que implican persecuciones, peleas cuerpo a cuerpo, acrobacias y artes marciales.

Destaca también la presencia de Halle Berry, lejana de su zona de confort habitual, Angélica Houston, apabullante, Mark Dacascos irreconocible y hasta un excelente Laurence Fishburne.

El trabajo de dirección es notable y la edición vertiginosa; asistimos a un espectáculo de secuencias frenéticas, planos incesantes de violencia y sangre a un nivel perturbador, (no es gratuita su clasificación C) asombrosas escenas de peleas perfectamente coreografiadas, Chad Stahelski, su director, nos entrega una verdadera joya de acción, que vale oro, cuadro por cuadro.

Stahelski logra hacer sentir a la audiencia dentro de su película, con un ambiente envolvente, y escenas nocturnas que le dan a su largometraje un look de cine negro, y una emocionante historia que nos lleva a conocer asombrosos escenarios, lo mismo en Nueva York, que en el desierto del Sahara en Marruecos.

John Wick 3, no es cualquier película con acción gratuita, independientemente del espectáculo visual, los escenarios maravillosos en los que fue rodada, y el exceso de violencia gráfica que nos ofrece, contiene valores extras, entre otros su score musical y escenas aderezadas con ballet clásico.

En contraste, sin afirmar que sea un punto en su contra, la película es una brutal cacería y carnicería humana, violenta y cruda, pero que se nos olvida por momentos por la perfecta ejecución de sus escenas y un notable trabajo de stunts que dejan maravillado al público.

La disfrutarán igual si vieron o no las entregas pasadas, porque la historia es simple: las consecuencias del asesinato del perro de John Wick, un matón profesional con entrenamiento militar, que tomará venganza por este acto, y mas aún cuando descubre que las personas que arruinaron su vida al asesinar a su esposa, son cabeza de una letal organización criminal.

Disfruten este festín gore, recomendable indudablemente.

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