Por: Marco Tavira
Título: Las niñas bien.
Director: Alejandra Márquez Abella.
Actores: Ilse Salas, Paulina Gaitán, Cassandra Ciangherotti, Flavio Medina.
País: México
Calificación: * * * *
Basada en personajes creados por Guadalupe Loaeza, la joven realizadora mexicana Alejandra Márquez Abella, construye una digna película mexicana que titula: Las niñas bien.
La directora, se deja llevar por la eficaz cámara de la talentosa fotógrafa Dariela Ludlow, el respaldo actoral de una metódica Ilse Salas, Cassandra Ciangherotti, futura estrella del cine en México, Pauliana Gaitán, gran promesa de nuestra lastimada industria y Flavio Medina, un excelente actor conacional, y también consigue para su largometraje una distribución comercial en salas normales, no de arte, situación que puede ayudar a alargar su permanencia en cartelera.

Actualmente la producción de cine en México se reduce a un par de comedias ramplonas, con escasos valores artísticos que pasan con más pena que gloria por su corrida comercial, toda vez que su único objetivo es atraer a las salas de cine a un público jóven, que no espera ni exige más que tener un rato de diversión pero que no encuentra en esas películas valores mas allá de algún momento divertido.
Así, cuando aparece una película como Las niñas bien, es importante que el público asista al cine y descubra que hay opciones más loables que la oferta que ya mencionamos.
Para comenzar, el filme de Alejandra Márquez tiene un impecable diseño de producción que recrea el México de finales de los setentas y principios de los ochentas con exactitud, secundado por un fabuloso vestuario, y un agradable y funcional score musical.
Las niñas bien, ubica su argumento en el sexenio del presidente José López Portillo, que hizo célebre la frase: defenderé el peso como un perro, y quien tomó durante su mandato decisiones financieras que condujeron al país a la peor crisis económica padecida desde la revolución mexicana; teniendo como consecuencia una desafortunada devaluación del peso frente al dólar.
Algunos miembros del get set, empresarios, y políticos, que en un momento determinado gozaron de abundancia y un estilo de vida de derroche, -como viajes, la constante adquisición de autos de lujo, y compras en el extranjero-, comenzaron a vivir en carne propia los dramáticos cambios financieros consecuencia de la crisis económica del país, hasta sufrir todo tipo de limitaciones, al grado de no contar con la solvencia para pagar el salario de su personal doméstico y enfrentarse a momentos humillantes (para ellos) como el rechazo de tarjetas de crédito y la devolución de cheques.

Esta muerte social es retratada con maestría en Las niñas bien, a través de Sofía, personaje que interpreta Ilse Salas.
Sofía, pertenece a un selecto grupo de amigas, cuya única preocupación en la vida es elegir el vestido y los zapatos más costosos con los cuales impresionar a las demás, reunirse con ellas para jugar tenis y platicar tarde a tarde mientras sus esposos se enfrascan en negocios, algunos, y otros en el mundo de la política.
Cuando Sofía se entera de una inminente crisis económica, el mundo se le viene encima, pero es consciente que debe apoyar a su marido, ahora hundido en el alcoholismo, y tiene que lidiar además con los gastos y sobre todo, debe encontrar la manera de aparentar que su familia sigue manteniendo un estatus económico elevado.
La película se enfoca en las vejaciones que sufre esta Niña bien con ese dramático declive social y económico, y es hasta cierto punto disfrutable para el espectador dada la arrogancia y soberbia con la que Sofía se ha conducido.




