Por: Leovigildo González
Al estilo de Andrés Manuel López Obrador, el pasado 1 de febrero, en el Periódico Oficial del Estado se publicó el decreto de crear las jefaturas regionales del Gobierno del Estado, en donde Silvano Aureoles envía a su equipo a coordinar programas sociales.
Los ‘superdelegados’ tendrán las siguientes funciones; concertar con las dependencias y entidades de la
Administración Pública Estatal, las acciones a instrumentarse en las diversas regiones del Estado, para propiciar la implementación eficiente de las políticas públicas; colaborar con las autoridades competentes en la gobernanza de las regiones del Estado; coadyuvar con los sectores público y privado en la generación del desarrollo sostenible en las distintas
regiones del Estado, a efecto de brindar una atención integral y efectiva a la población.
Proponer al titular de la Secretaría los instrumentos jurídicos que permitan cumplir de manera eficaz con el objeto de las Jefaturas Regionales; y, las demás que le señale el titular de la Secretaría y otras disposiciones normativas aplicables.
Los elegidos por Aureoles son personas que han colaborado con él de manera muy cercana. Zitácuaro, la ex diputada Jeovana Alcántar; Lázaro Cárdenas, Silvia Estrada; Zamora, Nohemí Ramírez; Huetamo, Pablo Verona; Morelia, Minerva Bautista; Coalcomán, Agustín Ramírez, Apatzingán, Marco Antonio Lagunas; La Piedad, Martín García Avilés; Uruapan; Rafael Servín.





