Por: Luciana Montoya
El pasado fin de semana, como parece ser costumbre, Michoacán de nueva cuenta fue escenario de una violencia desmedida, que pone de manifiesto la ausencia de un verdadero Estado de Derecho en el Estado. Con al menos 8 personas asesinadas, los municipios como Zamora, Uruapan y Queréndaro, volvieron a ser protagonistas de la actividad delictiva que aqueja a Michoacán.
Esta ola de crímenes –que por cierto resultan repetitivas cada semana-, no son un fenómeno aislado. Durante las últimas semanas, Michoacán ha sido testigo de tácticas y hazañas cada vez más sofisticadas por parte del crimen organizado, donde incluso han llegado a utilizar drones con explosivos, así como la colocación de minas antipersona, lo que ha traído como resultado múltiples víctimas mortales.
Ante este panorama desolador y aterrador para la sociedad michoacana, surge una interrogante ineludible: ¿En dónde se encuentran las autoridades? Pues mientras se suscitaba la escalada de crímenes, el Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla se encontraba brindando un respaldo incondicional a la Presidente Claudia Sheinbaum, elogiando sus iniciativas y políticas –por cierto relacionadas con el campo, tópicos que en lo absoluto no son primordiales-. Sin embargo, mientras ambos líderes intercambian elogios y promesas, la realidad en Michoacán es otra.
La falta de acciones concretas, eficaces y efectivas por parte de Bedolla, en conjunto con el Gobierno Federal, para combatir la inseguridad, ha dejado a los ciudadanos en total estado de indefensión; donde la confianza en las instituciones se erosiona cada día más y en donde el crimen organizado parece operar con total impunidad.
Resulta imperativo que, tanto Bedolla como Sheinbaum, dejen de lado las declaraciones y actúen de manera decisiva para restaurar el Estado de Derecho en Michoacán.
La ciudadanía no puede seguir siendo rehén de la violencia y la indiferencia de las autoridades. Es momento de que las promesas se traduzcan en acciones concretas que garanticen la seguridad y justicia que tanto se necesitan.