Por: Ernesto Pacheco Cáceres
Aquél que no conoce su historia está condenado a repetirla. Napoleón Bonaparte
Esta semana “UNA PARTE” de la clase política, por primera vez en mucho tiempo demostró que aún circula el sentimiento de patriotismo por su sangre, que hay cosas que no están dispuestos a permitir, como la iniciativa presidencial que pretende reformar el artículo 21 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, que consiste en permitir a AMLO reajustar el presupuesto a su antojo, sin intervención del Congreso ante una emergencia económica.
Esta iniciativa se vuelve contradictoria para un personaje que ha expresado “querer ser” como los grandes presidentes de la Historia de México “Juárez, Madero o Cárdenas”
Precisamente, la historia de este país se ha caracterizado por la lucha para conseguir el equilibrio y la división de poderes, para lograr el ejercicio de funciones sin violentar las atribuciones de los otros; recordemos las épocas presidencialistas, donde las iniciativas de ley se redactaban en Palacio Nacional, se mandaban a Secretaría de Gobernación y de ahí salía la instrucción al Congreso únicamente para su publicación y vigencia; época, donde los Diputados no tenían ni siquiera la posibilidad de presentar una iniciativa.
Esta propuesta de AMLO -porque definitivamente es de él-, preocupa en muchos sentidos; en primer término, por el aparente servilismo de la bancada de MORENA en el congreso, que se atribuye a su desconocimiento y falta de experiencia legislativa, la cual les impide tener una visión clara del significado de la democracia, y sí les permite justificar esta iniciativa sin ver las consecuencias; en segundo lugar, a la evidencia de posibles rasgos dictatoriales por parte de AMLO que puedan conducir a la concentración de los poderes en un poder absoluto.
Esta reforma pierde sentido, cuando ya vimos el poder de MORENA, que con su mayoría absoluta en las cámaras, aprobó un presupuesto sin cuestionamiento alguno, mismo que expresa la visión y prioridades de AMLO y su cuarta transformación, como se reflejan en las partidas asignadas para las obras de los trenes Maya y Transístmico, Aeropuerto de Santa Lucia, refinería de Dos Bocas y no se diga de todos sus programas sociales.
Entonces, si los Diputados de Morena y sus aliados han actuado con beneplácito en las instrucciones para la aprobación del presupuesto, sabemos que actuaran en consecuencia a las instrucciones de AMLO en caso de modificación alguna; de ahí surge la pregunta ¿Para qué esta iniciativa?
Y es que la preocupación real de AMLO, podría estar en las consecuencias económicas derivadas de la pandemia, tales como el alza del dólar, la caída del petróleo y la disminución en la recaudación de impuestos, que serían la emergencia que logre ejercer presión en la sociedad, y junto con la oposición y las organizaciones civiles, se unan y exijan la modificación del presupuesto que afecte su Proyecto de Nación y se apueste por el rescate de la economía, lo que sabemos no permitirá ya que así lo ha referido en sus mañaneras, cuando dice: “no podemos dejar en manos de los conservadores y neoliberales que pretenden detener la transformación de este país”.
Hasta aquí, el primer aviso…





