Antúnez, la tierra de nadie

Por: Andrés Bellini

Antúnez, no sólo queda en medio de Parácuaro y Apatzingán, hoy es un sitio que ha quedado en medio de las balas y los grupos armados, no hay clases y los negocios están cerrados. El miedo, la sozobra y el pánico prevalecen el sitio.

Sus habitantes se han encerrado, tienen miedo, una comunidad donde hasta militares tienen miedo.

“No hay clases y toda la gente está encerrada” dice una maestra, quién temerosa afirma desconocer lo que sucede.

Hoy, el crimen está haciendo de las suyas, llenando de miedo a la gente, recordándonos aquellos momentos de 2013 cuando surgieron las autodefensas.

Policías, marinos, militares, parece que todo el aparato de Gobierno, poco puede hacer para restablecer lo que por contrato social le corresponde, dar a la gente seguridad.

Un día más, viviendo en la línea de fuego. Con el miedo de morir. Desplazados por las balas y la inoperancia de los gobiernos. El olvido es lo que duele.

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