El México de mil clasismos

Columna de opinión

Por: Mtra. N. Elizabeth Alfaro Leal.

Este 15 de septiembre celebramos 208 años de la independencia de México, del gobierno español, fecha por demás importante para este pueblo que sufre las consecuencias de ser un pueblo conquistado.

Es indudable que, en esta fecha se celebra la unión y evolución de México a pesar de las adversidades, todo ello en beneficio de construir un mejor país y más democrático.

Pero esto es realmente cierto, ¿somos un país unido? Y ¿evolucionado?, estas interrogantes deben ser contestadas por cada uno de nosotros.

Suena bastante incongruente hablar de unión cuando, revisamos las alarmantes cifras que recientemente ha publicado Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, donde el 70% por ciento de la población es discriminado, y hablar del otro 30% por ciento que no lo es, coincidentemente se concentra en la población con mayor poder adquisitivo, es decir son blancos, no indígenas ni afro-mexicanos, señala el Conapred.

Pero no sólo este sector con ventaja económica discriminan: lo hace quien se cree superior, sin importar su situación económica. “La discriminación es resultado de un sistema de gobierno y de dominación que ha separado y dado un trato diferente a la población afro-mexicana e indígena”, asegura Federico Navarrete Linares, doctor en estudios mesoamericanos por la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Hablar de un evolución como pueblo, no podría ser, ya que hemos acuñado un nuevo termino: México clasista, sí este concepto ganado por esos mexicanos, que se sienten únicos e indispensables en su entorno, lo cual no debería estar mal, sin
embargo, son ellos los que suelen discriminar, humillar, lastimar y causar menoscabo en el desarrollo de cada individuo que cuenta con alguna característica para ser parte de la población discriminada, es decir, nacer o crecer en las poblaciones afrodescendiente, indígena y morena, cuya condición social está determinada por el tono de piel.

El clasismo, es una forma concreta de discriminación y se compone de
discriminaciones múltiples.

En México, una persona afro-mexicana o indígena tiene mayor probabilidad de ver vulnerados sus derechos si es mujer que vive en una comunidad rural y con alguna discapacidad.

La convergencia de esas características conlleva que tenga menos acceso a servicios, además, se les niega un trato igualitario en derechos y servicios. Esto reproduce la desigualdad y dominación de clase en el país.

No sólo las personas con más recursos discriminan por razones sociales o
económicas: lo hace cualquiera que crea estar por encima de las personas que considera pobres o con un estatus social “inferior”.

Este 15 de septiembre, es una invitación a no vulnerar los derechos de los demás, evitemos el clasismo, no solo te vistas de mexicano, siéntete mexicano, ama a tus compatriotas, viste con orgullo ser mexicano, no hagamos sentir extranjeros aquellos indígenas que por diversas cuestiones tienes que desplazarse de su lugar de origen en busca de una mejor situación de vida, hagamos patria respetando derechos.

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